diciembre 15, 2020

Clamidia, síntomas y tratamientos para combartirla

Clamidia y fertilidad

Por el Comité editorial de IVI Buenos Aires

Dentro de las enfermedades de transmisión sexual existe una que es más común de lo que se cree. Se le conoce como clamidia y puede afectar tanto al hombre como a la mujer. Se trata, entonces, de una infección bacteriana causada por la bacteria ‘chlamydia trachomatis’. Sin embargo, es oportuno aclarar que existen diferentes formas de contagio y de síntomas que resultan fundamentales de detallar con profundidad. Pues bien, el tema más álgido de analizar es cómo afecta la clamidia en la infertilidad: según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 50% de los casos de clamidia da paso a una enfermedad pélvica inflamatoria que causa la infertilidad.

Desde IVI Buenos Aires queremos alentar a las mujeres que están en edad reproductiva a realizarse los exámenes ginecológicos pertinentes, con el propósito de descartar cualquier enfermedad que comprometa su salud reproductiva, en este caso, la clamidia. Además, hacemos extensivo este mensaje de prevención a los pacientes masculinos, y recordar que nuestro equipo médico está disponible para atender y responder cualquier duda que concierne a cómo lograr un embarazo saludable mediante la reproducción asistida.

De acuerdo a datos de la OMS, en el año 2012 se registraron 131 millones de nuevos casos de infección por clamidias, tanto en los adultos y en los jóvenes entre los 15 a 49 años en el mundo. Vale remarcar que el número más alto de casos se registró específicamente en la Región de las Américas y la Región del Pacífico Occidental.

¿Qué es la clamidia?

Como hemos mencionado, la clamidia es una bacteria con una prevalencia global muy elevada, y forma parte de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) más frecuentes.

Puede afectar tanto hombres como mujeres, y también a recién nacidos, si la transmisión ocurre de manera vertical (es decir, de la mujer embarazada al bebé).
En los varones, la clamidia puede alojarse en el interior del pene, uretra, en el recto y hasta en la garganta. En la mujer, puede hacerlo en la vagina, en el útero, en las trompas e incuso migrar dentro del abdomen. También puede hallarse en el recto y en la garganta. La infección puede ser producida por diferentes cepas (biovariedades) de C. trachomatis. Dichas cepas pueden provocar infecciones genitales, urinarias así como ganglionares. Esto último se conoce como “linfogranuloma venéreo”, y en este caso la enfermedad se manifiesta como una úlcera genital que afecta al tejido linfático.

La transmisión o contagio de la clamidia puede ocurrir de diferentes maneras. La más frecuente es la vía sexual, en cualquiera de sus formas, vaginal, anal u oral. Cabe aclarar que las relaciones sexuales sin protección tienen mucho más riesgo que las relaciones sexuales protegidas.
El contagio también puede ocurrir por contacto directo con lesiones, y también por transmisión vertical. De hecho, una mujer gestante que padezca la infección, puede transmitirla a su hijo durante el embarazo. Por este motivo, es muy importante conocer la existencia de esta bacteria y remarcar la relevancia de los exámenes prenatales para detectar la presencia de esta o cualquier otra enfermedad de transmisión sexual.

¿Cuáles son los síntomas?

La clamidia en mujeres puede presentar distintos síntomas. Pero lo más importante es recordar que puede cursar de manera completamente asintomática, de ahí la importancia de los controles médicos, ya que sin ellos puede pasar desapercibida.
Entre los posibles síntomas, encontramos, en el caso de la infección en la mujer:

– Flujo vaginal abundante con olor fuerte
– Ardor o molestia al orinar
– Incomodidad al tener relaciones sexuales
– Dolor abdominal
– Náuseas
– Fiebre

Y en el hombre:

– Ardor al orinar
– Secreción en el pene
– Picazón en la abertura de sus genitales
– Inflamación en los testículos
– Dolor, secreción o sangrado rectal

Los principales factores de riesgo tanto en hombres y mujeres para la clamidia son los siguientes:

– Una vida sexual activa y sin protección antes de cumplir los 25 años
– Tener encuentros sexuales con personas desconocidas o cambiar constantemente de pareja
– Tener antecedentes de enfermedades de transmisión sexual

Por otro lado, la infección por clamidia puede prevenirse utilizando métodos de barrera, como preservativos de látex, tanto femeninos como masculinos. Resultan fundamentales para reducir al máximo las posibilidades de contagio.
Si sospechamos el contagio, deben seguirse las recomendaciones para el diagnóstico temprano de la clamidia, que puede realizarse a través de las pruebas de laboratorio: análisis de sangre, cultivo de flujo vaginal o uretral o anal, y análisis de orina.

Tratamientos para combatir la clamidia

Si se realizan estudios diagnósticos y se confirma la presencia de clamidia, es necesario realizar el tratamiento.
De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el tratamiento más efectivo son los antibióticos. Se pueden utilizar antibióticos con diferentes modos de administración según cada caso, y puede requerirse una sola dosis, o un tratamiento de una semana de duración, para controlar esta enfermedad.

Es necesario recordar, de acuerdo a los expertos en la materia, la importancia de una revisión médica temprana desde el momento que se sospecha dicha infección, así como los controles ginecológicos anuales para identificación de casos asintomáticos.

Si la enfermedad no se detecta o no se trata como es debido, al menos en el caso de las mujeres, puede producir complicaciones, tales como dolor pélvico crónico por migración de la bacteria al abdomen, a través de las trompas; daños en el aparato reproductor, tales como obstrucción de las trompas de Falopio o adherencias, embarazo ectópico, e infertilidad.

Y no menos importante, recordar que la presencia de clamidia facilita la transmisión de otras ETS, como el VIH/SIDA.

¿Cómo afecta la infección por clamidia a una mujer embarazada?

Como bien se explicó en este artículo, una infección por clamidias no tratada puede desarrollar problemas de infertilidad, por lo que se aconseja acudir a un especialista en tratamientos de reproducción asistida. Sin embargo, hay otro caso que debe ser tomado en consideración por los futuros padres, en especial la mamá: si se tiene la enfermedad durante la gestación, se debe tener en cuenta que esto aumenta el riesgo de aborto espontáneo, de ruptura prematura de membranas, y parto pretérmino.

También puede ocurrir transmisión de la enfermedad al recién nacido, que puede manifestarse como infección ocular o una neumonía.
Recordá siempre: una consulta médica temprana, puede salvar tu salud y la de tu bebé.

Solicita información sin compromiso:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos destacados

Clamidia, síntomas y tratamientos para combartirla
diciembre 15, 2020
Clamidia, síntomas y tratamientos para combartirla
Volver arribaarrow_drop_up