septiembre 10, 2021

Cómo afecta el tabaco al embarazo

Tabaco e infertilidad

Por el Comité editorial de IVI Buenos Aires

La evidencia científica encuentra cada vez más consecuencias negativas relacionadas con el consumo de tabaco, especialmente durante el período del embarazo ya que, en este caso, afecta tanto a la madre como al bebé.

No hay dudas de que consumir cigarrillo es una verdadera adicción, siendo difícil abandonarlo especialmente antes y durante el embarazo. Sin embargo, conocer los riesgos asociados a ese hábito, puede actuar como motivación para dejarlo y por ello en esta nota explicaremos en detalle cuáles son.

Tabaco y embarazo: una dupla incompatible

El cigarrillo resulta nocivo para la salud, especialmente durante un embarazo. La razón es que no solamente está compuesto por nicotina (su sustancia adictiva), sino por más de 4 mil químicos que causan cáncer . Es importante que, tanto la persona que está embarazada como las que la rodean, dejen de fumar durante este período.

“Los componentes del cigarrillo, como la nicotina, disminuyen la capacidad para producir estrógenos (hormona producida principalmente en los ovarios, esencial para el desarrollo sexual femenino y el funcionamiento del sistema reproductor)”, indica el Dr. Fernando Neuspiller, director de IVI Buenos Aires. “Por eso, el tabaco produce diversas alteraciones en la mujer: entre ellas aumenta la probabilidad de infertilidad. Por otro lado, su consumo está asociado con malformaciones en los descendientes, anormalidades neuro-conductuales, riesgo de obesidad infantil e, incluso, infertilidad; y, en la menopausia, adelantando su aparición por 2-3 años”, profundiza el doctor.

Por eso, cuanto antes se deje de fumar, mejores serán las posibilidades del embarazo de evolucionar saludablemente.

Cigarrillos e infertilidad

Un estudio realizado por IVI detectó que fumar está asociado con una disminución de la reserva ovárica y de la función reproductiva en las mujeres. En cuanto a los hombres, impacta en la estructura y la función de los espermatozoides. Esto puede ocurrir tanto cuando se busca un bebé naturalmente como mediante la Reproducción Asistida.

“Es bien sabido que las mujeres que fuman, además de tener un riesgo incrementado de subfertilidad, tienen también un mayor riesgo de pérdida de embarazo, parto pre-término y de dar a luz niños con bajo peso al nacer. No solo la fumadora activa sufre las consecuencias del cigarrillo, sino también aquellas que consideramos fumadoras pasivas padecen las consecuencias de manera indirecta, ya que la exposición intrauterina a químicos relacionados con el cigarrillo reduce la fertilidad femenina” explica el Dr. Neuspiller.

En este último caso, las personas fumadoras requieren el doble de número de ciclos que las mujeres no fumadoras para lograr un embarazo. Además, pueden necesitar más medicación en los tratamientos de Fecundación In Vitro (FIV) y tienen mucho más riesgo de embarazo ectópico.

Por eso, en IVI Buenos Aires aconsejamos a nuestros pacientes que abandonen prontamente estos hábitos antes de atravesar un tratamiento. Cuanto antes se abandone el cigarrillo, mejores serán los resultados obtenidos.

Tabaco y tratamientos de fertilidad

Pero si a pesar de dejar el tabaco, no se logra la gestación de forma espontánea, estos tratamientos pueden ayudar a conseguirlo:

Inseminación Artificial (IA)

Usualmente, el uso de tabaco produce problemas en la morfología y función de los espermatozoides. Este tratamiento consiste en acortar la distancia entre estos y el óvulo, a fin de mejorar las probabilidades de que se produzca la fecundación.

Fecundación In Vitro (FIV)

En ciertos casos, la reserva ovárica no es suficiente para lograr una gestación de forma natural o incluso mediante Inseminación Artificial. En estos casos se puede recurrir a la fertilización en laboratorio, ya que para este fin se realiza una estimulación ovárica que aumenta la cantidad de óvulos disponibles.

Dejar el cigarrillo es posible

Puede que una persona que ha fumado por años sienta que es imposible dejar el cigarrillo. Después de todo, la nicotina es un químico altamente adictivo, tanto a nivel físico como psíquico. Por otro lado, se habla de que produce además una adicción conductual: las personas pueden asociar fuertemente ciertas actividades con fumar.

A veces, la dependencia es tan fuerte que la búsqueda de un embarazo o la noticia de que se está esperando un bebé no son suficientes alicientes para dejarlo. En ocasiones, hace falta buscar ayuda. Por eso, en IVI Buenos Aires contamos con una Unidad de Apoyo Psicológico para acompañar a nuestros pacientes en el tránsito hacia una gestación saludable.

Recomendaciones

A continuación, compartimos algunas recomendaciones de las autoridades sanitarias (Ministerio de Salud de La Nación y la OMS) para sobrellevar las ansias de fumar:

Realizar ejercicios de respiración, podés hacer 10 respiraciones profundas cuando llegue el impulso de fumar.
Beber agua es una alternativa saludable en lugar de ponerse un cigarrillo en la boca
Distraerse: aleja tu mente del pensamiento relacionado con el hábito, cuando se presenten, realizá alguna actividad placentera, bailar, salir a caminar, cantar, lo que te ayude a desviar tu atención hacia otra cosa.
Consumir frutas y verduras, y evitar comidas ricas en grasas.
Reducir el consumo de café, gaseosas y en algunos casos, es recomendable también disminuir el mate.
Realizar actividad física, al menos 30 minutos diarios, usar escaleras, caminar, bailar, andar en bicicleta, cuando sientas como aumenta tu resistencia no querrás volver al cigarro.

En conclusión, tanto las parejas que buscan un embarazo como su futuro hijo, podrán beneficiarse por muchísimos años de la decisión de dejar de fumar. Y es que vale aclarar que el impacto no sólo se ve en el proceso gestacional, sino también en la futura calidad de vida de la familia. De hecho, según informa la Asociación de Cáncer Americana, dejar el tabaco reduce el riesgo de diabetes, fomenta un mejor funcionamiento de los vasos sanguíneos y contribuye a la función cardíaca y pulmonar. Además, la expectativa de vida para los fumadores es al menos 10 años menor que la de los no fumadores: dejar de fumar antes de los 40 años reduce en alrededor de 90% el riesgo de morir de una enfermedad relacionada con el hábito de fumar.

Solicita información sin compromiso:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos destacados

Clamidia, síntomas y tratamientos para combartirla
diciembre 15, 2020
Clamidia, síntomas y tratamientos para combartirla
Volver arribaarrow_drop_up