junio 24, 2020

Consejos para reconocer tu ciclo menstrual

Ciclo mentrual

Por el Comité editorial de IVI Buenos Aires

Lejos quedaron las épocas en donde la mujer se escondía durante días por vergüenza a su ciclo menstrual, e incluso llegaba a no contar que ya había tenido su primer período por pensar que había algo malo en ella. En los últimos años, apoyado e impulsado también por el movimiento feminista, dejó de ser un tema tabú e incluso hasta la comunicación en las publicidades de productos femeninos ha cambiado en la Argentina.

Pero, pese a estos cambios, aún hoy muchas mujeres desconocen su ciclo menstrual. Sus fases, el funcionamiento y el conocimiento de esto es vital no sólo para aquellas que están en búsqueda de un embarazo o para quienes quieren evitarlo, sino también para conocer los cambios hormonales que ocurren en el cuerpo mes a mes. Por eso, en este artículo desde IVI queremos ayudarte a que conozcas un poco más sobre tu periodo, lo que también te ayudará en el caso que precises realizar alguno de nuestros tratamientos de reproducción asistida.

¿Qué es el ciclo menstrual?

El ciclo menstrual representa los años fértiles de la vida de una mujer, comprendidos entre los 14 y los 45 años aproximadamente, momento a partir del cual, en la mayoría de los casos, aparece la menopausia.

De acuerdo con la Dra. Bárbara Lotti, el ritmo menstrual normal está compuesto por menstruaciones que duran entre 3 y 5 días, y el periodo se repite, en promedio, cada 28 días. “Pequeñas variaciones en estos números no implican la presencia de alguna patología. Sin embargo, hay que estar atentas al tiempo entre menstruación y menstruación. Es decir, si los periodos se acortan o se alargan, puede ser síntoma de un trastorno ginecológico que puede impactar en lo reproductivo”, agrega la especialista.

Todo ciclo tiene un principio y un fin, y en el mismo existen distintas etapas con características bien definidas que todas las mujeres deben conocer y las detallaremos a continuación.

¿Cuáles son las fases del ciclo menstrual?

Fase folicular
Esta es la primera fase del ciclo y en la que encontramos folículos de pequeño tamaño a nivel de los ovarios. Uno de estos folículos será el que completará su desarrollo hasta que se produzca la ovulación. El resto de los folículos de ese ciclo se irán perdiendo a través de un fenómeno que se denomina atresia. Durante esta etapa se engrosa la capa interna del útero, el endometrio, que se prepara para lograr que un embrión se pueda implantar y dar curso a un embarazo. El período fértil de la mujer es hacia el final de esta fase, alrededor del día 14 de ciclo, cuando se produce la ovulación. Siempre se toma como día 1 de ciclo al día en que inicia la menstruación.

Ovulación
Luego, entre el día 11 y 15 del ciclo, se producirá la rotura del folículo que rodea al óvulo, dando lugar a la liberación del óvulo ya maduro. Esto, de coincidir con la presencia de espermatozoides en la trompa de Falopio, facilitará la fecundación del óvulo dando lugar al embarazo.

Es importante tener en cuenta que el momento de la ovulación puede ser distinto en cada mujer. Lo más común es que las mujeres ovulen el día 14 de ciclo, pero puede ser antes o después.

Fase lútea
Esta etapa tiene una duración de entre 12 y 17 días y ocurre a partir de la ovulación. En esta fase se produce la progesterona, que permitirá que el endometrio esté preparado para recibir al embrión y que el mismo logre implantarse. Entonces, en caso de no haberse producido la fecundación del óvulo, el endometrio que se ha preparado durante esta etapa, se desprende y será liberado del organismo, dando lugar al sangrado.

¿Cuáles son las irregularidades en el ciclo menstrual?

Durante el ciclo menstrual de la mujer, ya sea regular o irregular, pueden surgir las llamadas anomalías, que van desde irregularidades sin importancia hasta casos en los que se debería realizar una consulta médica, como la disminución o aumento sustancial de las perdidas y la duración del ciclo.

Las alteraciones en el periodo pueden dividirse en varios grupos:

Dismenorrea: la Dra. Lotti explica que si bien puede haber ciertas molestias o leves dolores pelvianos durante el ciclo, si se llegara a padecer de fuertes dolores podríamos estar ante un caso de dismenorrea. Esta patología se caracteriza por un dolor pelviano y abdominal intenso durante la menstruación y puede ser tomado como un indicativo de endometriosis.

Menometrorragia: esta anomalía se produce cuando la menstruación supera los ocho días de duración y se presentan síntomas como sangrado abundante, dolor en el abdomen y cansancio. Puede ser ocasionado por infecciones, pólipos, ingesta de algunos fármacos, entre otros.

Amenorrea: es la ausencia del ciclo por etapas prolongadas de más de noventa días; o si la mujer ya tiene dieciséis años y aún no ha aparecido por primera vez su regla. Es provocada generalmente por el estrés, los desórdenes alimenticios y el exceso de ejercicio, así como la ingesta de anticonceptivos o diversos medicamentos por un tiempo prolongado. Algunos síntomas son pérdida de peso, trastornos del sueño, secreción de leche por el pezón, caída del cabello, dolor de cabeza, problemas en la visión, entre otros.

Hipermenorrea: en este caso se hace presente una hemorragia menstrual abundante, relacionada a alteraciones funcionales. Entre los síntomas se encuentran las alteraciones de la contracción del útero, presencia de tejido endometrial en la capa muscular del útero, congestión del útero, hipotiroidismo, etc.

Polimenorrea: es una hemorragia uterina disfuncional cuyos períodos son menores a 21 días. Algunas de las causas por la que se produce son el estrés, la menopausia, endometriosis o enfermedades de transmisión sexual.

Metrorragia: Es un sangrado uterino que se produce entre los períodos normales de la menstruación de la mujer. Los síntomas más habituales son el sangrado abundante entre los períodos, dolor abdominal o su presencia después de haber terminado la etapa de la menopausia.

Para detectar estas alteraciones es necesario realizarse los controles ginecológicos pertinentes. Según Lotti, la frecuencia del control ginecológico debe ser anual, siempre y cuando todos resultados se encuentren dentro de lo normal. “Este consiste en la revisión citológica o PAP, una ecografía ginecológica y examen mamario con ecografía. A partir de los 35 años, se indica la mamografía de base y, a partir de los 40, o inclusive antes -dependiendo de los antecedentes familiares-, este examen se debe hacer anual. Finalmente, se pueden agregar estudios hormonales, según la historia clínica de la paciente”, agrega.

El síndrome premenstrual

¿Alguna vez te pasó previo a tu período sufrir ataques de ansiedad? Esto se debe al síndrome premenstrual: un conjunto de síntomas que sufren algunas mujeres en los días previos a su menstruación. La intensidad de los síntomas varía según cada mujer y algunos de ellos pueden ser dolores de cabeza, sensibilidad en las mamas, hinchazón y síntomas psicológicos como falta de energía y baja autoestima, entre otros.

Es posible experimentar un aumento de peso de entre 1 y 3 kilos en días previos y durante la menstruación, a causa de la retención de líquidos que ocurre porque las células del organismo almacenan un poco más de agua que lo habitual, generando así una sensación de hinchazón. Esto, a su vez, también puede generar sensibilidad o dolor en los senos y sentir el abdomen más pesado.

Por otro lado, unos pocos días antes de que comience el sangrado, se produce un descenso de los estrógenos y la progesterona. Este proceso provoca también el descenso de uno de los neurotransmisores cerebrales, la serotonina.

Dicha hormona es la responsable de hacernos sentir bien, por lo que al descender su producción, experimentamos los conocidos cambios de humor, malestar emocional, irritabilidad, ansiedad, entre otros.

Para compensar esto, nuestro cerebro intenta entonces estimular su liberación, y para ello genera una demanda de consumo de carbohidratos con el fin de aumentar la producción de serotonina. Por esto, es posible que sientas más ganas de consumir alimentos altos en azúcares o aquellos que, al consumirlos, te generan una sensación de bienestar con una comida “premio”.

Recordá que todas estas sensaciones o síntomas son normales, pero si presentás algún malestar que influya en tu actividad diaria o en tu calidad de vida, es necesario acudir a tu ginecólogo, además de realizar regularmente tus chequeos médicos.

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