abril 19, 2021

Dolores durante el embarazo y cómo hacerles frente

dolores durante el embarazo

Por el Comité editorial de IVI Buenos Aires

Las molestias abdominales y los calambres son más recurrentes de lo que se cree en el periodo de gestación. Esto obedece a los cambios físicos que se originan en el organismo desde el momento que se produce la concepción. Si bien no hay que alarmarse por estos síntomas, vale decir que es importante llevar un control exhaustivo sobre la evolución del feto, así como el estado de salud de la paciente. Ahora bien, cada embarazo es distinto y responderá a las condiciones de la madre como de su bebé. Lo primordial en estos casos es hablar con el médico de cabecera sobre cuáles son los evetuales dolores durante el embarazo. Desde IVI Buenos Aires te explicamos cómo reconocerlos y cómo hacerles frente.

El primer punto a aclarar es que los dolores durante el embarazo no son una señal de que algo grave pasa; son normales y pueden manifestarse en cualquier mujer. En líneas generales, el dolor abdominal es uno de los efectos secundarios del embarazo y se debe al crecimiento del útero y al bebé. Es oportuno señalar que las molestias abdominales suelen ser leves y están asociadas a los síntomas que presenta la madre en los primeros meses de la gestación. En algunos casos pueden tratarse de calambres intensos o simplemente un tirón en la parte baja del abdomen.

Pero, ¿por qué se originan estos dolores durante el embarazo? La causa principal del dolor abdominal en el embarazo se debe al crecimiento del bebé y, por ende, al ensanchamiento del útero. Estos cambios hacen que se eleve la tensión en los músculos, en los ligamentos y en los órganos internos. Aunque el dolor o los calambres pueden ser leves, en ocasiones las molestias se tornan severas en las primeras etapas del embarazo. Además, los factores hormonales también influyen en la aparición de los síntomas.

Otro de los problemas típicos o dolores durante el embarazo, son los dolores en los ligamentos uterinos. Dichos ligamentos uterinos se identifican por ser unos filamentos de músculos lisos, aunado al tejido conjuntivo que recubren los laterales del útero hasta la llamada pared pélvica y también hasta la vulva. La función de estos ligamentos es mantener el útero en una posición estable, al igual que ergida. En este orden, es importante mencionar que, debido a la progresión del embarazo, los ligamentos se tensan o se estresan, provocando el dolor abdominal, al igual que el dolor de espalda.

¿Cómo diferenciar los dolores durante el embarazo de las contracciones antes del parto?

En este punto, la paciente debe aprender a diferenciar, con la asesoría médica pertinente, los dolores abdominales de las contracciones reales antes del parto. En la segunda mitad del embarazo, aparecen las denominadas contracciones de entrenamiento o las contracciones de Braxton Hicks. En esta fase, los músculos uterinos se contraen paulatinamente mientras que el abdomen se endurece. Será en la semana 32 cuando el útero se va sometiendo a esta preparación para el trabajo de parto, las contracciones no son muy dolorosas y se dan en intervalos de tiempo regulares. Los dolores desaparecen después de 1 minuto aproximadamente.

Mientras que en la semana 36 las contracciones indican que el parto está más cerca y el cuerpo se va adecuando para ello. En este periodo, las contracciones son leves, ocurren con intervalos de tiempo variantes y también desaparecen. Entonces, las llamadas contracciones reales aparecen de forma intercalada con intervalos de tiempos precisos y el dolor va aumentando progresivamente. Sin embargo, si las contracciones ocurren antes de las 36 semanas; más de 3 veces por hora, con dolor en la zona lumbar, con flujo acuoso o sanguinolento, es fundamental buscar asistencia médica.

¿Cómo hacerle frente a los dolores en el embarazo?

– Practicar ejercicios moderados, con previa autorización del obstetra (pilates, stretching, natación).
– Realizar sesiones de caminatas cortas, clases de yoga o de meditación para reducir el estrés.
– Reeducación postural. Es importante evitar las posiciones que ejerzan presión o tensión en los músculos que puedan desencadenar dolor.
– Evitar realizar movimientos bruscos.
– Realizar ejercicios de Kegel con el objetivo de fortalecer la zona pélvica.
– Cumplir con una dieta balanceada.

Los dolores durante el embarazo, ¿también son señales de riesgo?

Si bien en la primera parte de este artículo se hizo hincapié en que los dolores durante el embarazo son normales, es importante subrayar que existen otros síntomas que abren la posibilidad de hablar de ciertas complicaciones en el embarazo. Por ejemplo, cuando el dolor abdominal o los calambres en la zona pélvica son frecuentes es necesario acudir al ginecólogo para su oportuno tratamiento.

Estos pueden ser algunos síntomas de complicaciones durante el embarazo:

– El aborto espontáneo precoz, que ocurre antes de la semana 12 del embarazo, se caracteriza por presentar un sangrado, dolores o calambres en la parte inferior del abdomen o en la ingle. Tales dolores se identifican porque son fuertes pese al cuidado o tratamiento médico que se reciba.

– Durante el segundo trimestre del embarazo, los dolores, molestias o calambres en la zona baja del abdomen también pueden indicar un aborto espontáneo tardío que va desde la semana 13 a la 23. Si bien es un caso poco frecuente, se sabe que afecta a 1 de cada 10 mujeres embarazadas. Se asocia a otros síntomas tales como, fiebre elevada, hemorragia, golpes severos, pérdida de líquido, etc.

– Desde la semana 24 a la 37, los dolores durante el embarazo como el abdominal, el pélvico y hasta el lumbar pueden asomar que existe la posibilidad de que se desarrolle un parto prematuro. Si perdura en el tiempo y no cede con las medidas recomendadas, se recomienda consultar al obstetra.

– El dolor abdominal intenso en la segunda mitad del embarazo podría ser sinónimo de otras complicaciones, como por ejemplo; el síndrome HELLP que se conoce como un dolor fuerte en la parte superior derecha de la zona abdominal. Se asocia a alteraciones hepáticas y presión arterial elevada.

Los dolores abdominales en el embarazo y la reproducción asistida, ¿tienen relación?

Cuando una paciente se somete a un tratamiento de reproducción asistida, bien sea por Inseminación Artificial (IA) o por Fecundación In Vitro (FIV), es común que experimente cambios físicos y psicológicos después de un método de fertilidad. Uno de estos cambios en el organismo son los dolores abdominales que se sienten, generalmente, en la parte baja del abdomen, o en la ingle, así como en la espalda y otras veces se expanden hacia los glúteos. Otros de los aspectos que se debe remarcar es que estos dolores abdominales y pélvicos suelen ser similares a los dolores del ciclo menstrual. Aunque muchas pacientes lo relacionan con un problema o con una complicación, no es así. Los dolores durante el embarazo, bien haya sido concebido de forma natural o gracias a la medicina reproductiva, son normales que se presenten en la futura madre.

Estos son otros de los síntomas que se presentan durante el embarazo, después de un tratamiento de reproducción asistida:

– Rechazo a ciertos olores y a algunos alimentos.
– Aumento en el tamaño y en la sensibilidad de los senos.
– Aumento en el cansancio y trastornos en el sueño.
– Sangrado vaginal.
– Ganas frecuentes de orinar.
– Cambios en el estado de humor
– Hinchazón abdominal.
– Estreñimiento.

En resumen, la hinchazón abdominal, el estreñimiento y el cansancio pueden deberse a la medicación hormonal que se aplica en el tratamiento de fertilidad. A esto se le suma que el médico especialista utilice el suplemento de la progesterona para la implantación embrionaria, por citar un ejemplo.

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