noviembre 29, 2019

El control de la diabetes es clave en la fertilidad

Según la OMS, en América 62 millones de personas sufren de diabetes tipo 2, y estiman que su prevalencia en el mundo casi se ha duplicado en los últimos 5 años, pasando del 4,7% al 8,5% en la población adulta.

La diabetes se caracteriza por un exceso de glucosa en la sangre, y esta puede responder a dos causas (generando dos tipos distintos): diabetes tipo 1, ocurre cuando el páncreas no produce insulina. Por su parte, la causa de la diabetes tipo 2 no está relacionada con la producción de la insulina sino con la capacidad de las células para utilizar eficientemente la glucosa.

Si no se le controla, la hiperglucemia genera la aparición de otros factores que dificultan la gestación. Es así como, tanto la diabetes tipo 1 como tipo 2, puede afectar la fertilidad, tanto en el factor masculino como en el femenino.

¿Cómo afecta la diabetes a la fertilidad?

Una estricta aplicación del tratamiento para la diabetes con el objetivo de mantener controlados los niveles de glucosa en sangre es clave en la búsqueda de un embarazo. Si esto se aplica, la enfermedad en sí no se convierte en un problema para lograr la gestación, siempre y cuando la mujer no presente otras complicaciones, como síndrome de ovario poliquístico (relacionado a diabetes tipo 1), obesidad o síndrome metabólico.

Sin embargo, si no se maneja de forma adecuada, la diabetes puede incidir directamente en la posibilidad de tener un hijo de forma espontánea. En el caso de la mujer, afecta varios factores claves que generan cambios hormonales, alterando los ciclos menstruales. Esto genera amenorrea (ausencia de la menstruación) o menopausia precoz, entre otras alteraciones.

En este sentido, los altos niveles de glucosa en sangre reducen la producción de hormonas esenciales para la fertilidad femenina como el estrógeno, la progesterona y la testosterona.

Por su parte, en el caso del varón con diabetes mal controlada, puede llegar a sufrir daño testicular, afectando la cantidad y calidad del semen. Además, puede producir trastornos de la eyaculación y disfunción eréctil.

Cuidados antes del embarazo

Afortunadamente, gracias al suministro de insulina, la infertilidad por causa de diabetes Tipo 1 es cada vez menor, pues con el tratamiento los pacientes pueden controlar los posibles cambios hormonales, evitando complicaciones y lograr con éxito un embarazo a término.

La llegada de la insulina para el control de la diabetes cambió por completo la calidad de vida de los pacientes que la padecen. Dicho tratamiento es fundamental para controlar sus niveles de glucosa en sangre, factor esencial en el caso de las mujeres en búsqueda de embarazo, quienes deben alcanzar niveles similares a los de las mujeres sin diabetes.

Cuando la en un paciente insulinodependiente está relacionada con otros factores, éste puede acudir a la medicina reproductiva para llevar a cabo un tratamiento de reproducción asistida. Tras el diagnóstico, el tratamiento indicado estará complementado por la aplicación de un protocolo personalizado. Esto permitirá que la aplicación de la insulina no se convierta en un componente que arriesgue el éxito en los resultados.

Los pacientes con diabetes tipo 2, tanto en el caso del varón como en el de la mujer, es mucho más fácil de controlar. La inclusión de actividad física y la mejora de los hábitos alimenticios son de gran ayuda en la disminución de las posibles alteraciones hormonales relacionadas. De esta forma, aumenta la calidad del ciclo y a su vez, las tasas de embarazo.

Específicamente, en el caso del factor masculino, en la existen técnicas que mejoran la probabilidad de embarazo. Por ejemplo, con el procedimiento macs se pueden detectar los espermatozoides que nunca llegarán a fecundar un óvulo y separarlos. De esta manera se seleccionan aquellos que tienen una mayor posibilidad de fecundar e incrementar las posibilidades de gestación.

Tal como se mencionó anteriormente, seguir los cuidados correspondientes antes y durante la gestación es determinante, pues solo de esta forma se evita que la diabetes afecte las probabilidades de lograr el embarazo. Sin importar si se trata de una búsqueda espontánea o través de la medicina reproductiva, la tasa de éxito en lo tratamientos de reproducción asistida es la misma, a pesar que la mujer padezca o no de diabetes.

Diabetes durante el embarazo

Ya durante la gestación, hay que estar atentos a los niveles de glucosa en sangre, con el fin de detectar a tiempo la diabetes gestacional. Esta enfermedad se caracteriza por un alto nivel de glucemia durante el embarazo, en mujeres que previo a la gestación no sufrían diabetes. Está relacionada con las hormonas presentes durante la gestación que pueden llegar a obstaculizar el trabajo que realiza la insulina.

Para detectarla, se realiza un análisis a todas las embarazadas, entre la semana 24 y la 28. Si el resultado es positivo, la indicación está enfocada en mejoras de hábitos alimenticios, actividad física, seguimiento de los niveles diarios de glucosa en la casa, además de un control médico estricto. Es importante destacar que, a mujeres con antecedentes de diabetes, hipertensión u otros factores de riesgo, se les aplica la prueba en una fase más temprana del embarazo.

Resaltamos que el seguimiento médico y el compromiso del paciente determina tanto su calidad de vida como el éxito en el logro del embarazo. La inclusión de hábitos saludables es de vital importancia, por ello debes recordar incorporar en tu rutina:

  • Actividad física de manera regular
  • Controlar el peso
  • Moderar la cantidad de ingesta de alimentos, siempre en función a las indicaciones del médico especialista
  • Evitar tabaco, alcohol y drogas
  • Mantener controlados diariamente los niveles de azúcar en la sangre

Finalmente, es altamente probable que las mujeres con diabetes puedan tener un embarazo sin complicaciones y a término de forma tan segura como cualquier otra. Solo es necesario que, además de seguir pautas básicas saludables, se siga la medicación al pie de la letra y se reciba seguimiento médico especializado. Tanto antes como durante el embarazo, con el fin de evitar y adelantarse a cualquier complicación.

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