octubre 17, 2016

El tratamiento oncológico como una oportunidad de vida

IVI tumore al seno

Sofía a los 32 años fue diagnosticada con cáncer de mama y si bien nos cuenta que no fue fácil pudo ver al tratamiento oncológico de una forma positiva como lo que es, una oportunidad para vivir. Gracias a que pudo preservar su fertilidad antes de iniciar su tratamiento oncológico hoy sabe que tiene tiempo para pensar en su maternidad.
“Todo empezó hace 3 años cuando bañándome en la ducha, palpé un nódulo en la mama derecha. Todavía recuerdo ese día aunque en ese momento no significó mucho para mí. Al igual que la mayoría de las personas de mi edad (en ese entonces tenía 32 años), el cáncer no era una posibilidad. Aunque soy médica, y soy consciente de que la enfermedad puede surgir en cualquier etapa de la vida, aun habiendo recibido los resultados de la punción, yo seguía pensando que había algún tipo de error. Tengo que reconocer que sentí mucho miedo. Fueron días difíciles de mucha incertidumbre, en especial esperando los resultados de la biopsia. Por el tipo de cáncer, mi edad y el estadío del tumor (se había extendido al ganglio centinela), luego de la cirugía, tuve que realizar 6 ciclos de quimioterapia y 45 sesiones de radioterapia. Aunque los efectos adversos eran fuertes, en especial las náuseas, el cansancio corporal y las migrañas, seguí adelante con optimismo pensando que el tratamiento era una oportunidad de vivir, ¡y no todos la tienen! La quimioterapia y/o la radioterapia reducen la fertilidad de la mujer. Así que antes de empezar, los médicos me recomendaron que realizara la criopreservación de ovocitos. En ese entonces, la maternidad no era prioridad con mi pareja (aunque ya lo veníamos hablando). Yo estaba haciendo la residencia y nos habíamos mudado a otra ciudad. Asi que mi primera reacción fue rechazar esa posibilidad. Sentía que era demasiado abrumador. La rehabilitación de la cirugía, el tratamiento que estaba por empezar, y los miedos. ¡Cuántos miedos! Aunque mi familia y mis amigos me apoyaron en todo momento, traté de analizar y tomar la decisión junto con mi pareja. Yo creo que lo más difícil es abstraerse de la situación límite en la que uno se encuentra. Uno asocia la maternidad a un estado de salud, de felicidad. Es todo muy confuso. Nos acercamos con mi pareja a la clínica IVI Buenos Aires por recomendación de mi cirujana. El Dr. Marconi, esos ángeles que llegan en el momento justo, pacientemente me explicó los diferentes tipos de tratamiento. Respetuosamente escuchó mis dudas, y mis planteos. Varias idas y venidas, varias llamadas telefónicas después, decidí seguir adelante con el procedimiento. Y gracias a eso, hoy tengo la posibilidad de ser mamá. Todavía no puedo quedarme embarazada porque después del cáncer hay que esperar unos años. Pero yo estoy tranquila. Tengo tiempo. Que valioso el tiempo para una mujer cuando uno se encuentra en esta situación. Hoy, dos años después, llevo una vida completamente normal. Asisto a mis controles y trato de mantener hábitos saludables. Los sobrevivientes de cáncer tenemos una ventaja, valoramos la vida más que nadie. Si te encontrás en mi situación, y tenés ganas de ser mamá, plantéaselo a tu médico. Informate bien antes de empezar con la quimioterapia. Y sobre todo ¡mucha fuerza!” Sofia del Valle.-
Muchas gracias Sofia por contarnos tu experiencia. Nos da mucha felicidad leer historias como la tuya.
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