octubre 5, 2016

Erradicar el cáncer en la familia

La incidencia de cáncer en nuestra sociedad aumenta paulatinamente. Aunque se trata de una enfermedad muy grave, la tasa de supervivencia se ha incrementado notablemente en los últimos 30 años como resultado de los tratamientos pero más importante gracias a medidas preventivas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) los cánceres que causan un mayor número anual de muertes son los de pulmón, hígado, estómago, colon y mama.
El cáncer de mama es el más frecuente en la mujer y actualmente lo más efectivo para su tratamiento es la detección temprana, por eso es fundamental estar informadas, realizar una autoexploración periódica y seguir los controles médicos oportunos.
Dado al aumento de supervivencia, y teniendo en cuenta que el cáncer no tiene por qué ser una enfermedad mortal, cada vez se le da mayor importancia a la calidad de vida de las pacientes, durante y después de la enfermedad. El tratamiento oncológico tiene secuelas de gran importancia en las mujeres. La radioterapia y quimioterapia producen una disminución de la función ovárica o hasta en algunos casos su anulación. En IVI Buenos Aires sabemos que preservar la fertilidad de las pacientes a las que se les diagnostica un cáncer debería ser una cuestión a tener en cuenta desde el mismo momento del diagnóstico.

Planificar la vida luego del cáncer.

La vitrificación de ovocitos es un proceso de solidificación en el que los ovocitos son tratados con sustancias crioprotectoras y sumergidos en nitrógeno líquido a una temperatura de -196º C. Los pasos para vitrificar los ovocitos son: la estimulación del ovario con hormonas, seguido de la aspiración de los ovocitos para luego realizar la vitrificación (método cryotop), quedando almacenados después en nitrógeno líquido. La estimulación ovárica necesaria para la vitrificación puede variar dependiendo del tipo de cáncer y, por supuesto, debe realizarse con el consentimiento del oncólogo.
La vitrificación de óvulos en pacientes con cáncer va a permitir diferir el embarazo cuando la paciente haya superado la enfermedad, con el pronóstico reproductivo que se tenía cuando se vitrificaron los óvulos en el momento del diagnóstico de la enfermedad. Dándole así a la paciente la fuerza y esperanza para planificar una familia luego del cáncer.

Tuve cáncer y ahora quiero ser madre.

Una vez que haya finalizado su tratamiento oncológico y haya sido dada de alta, la paciente puede comenzar a planificar su familia mediante el tratamiento de Fecundación In Vitro haciendo uso de los óvulos obtenidos previamente. La Fecundación In Vitro implica la unión del óvulo con el espermatozoide en el laboratorio con el fin de obtener embriones ya fecundados para transferir al útero materno.
En casos en que uno de los padres tenga una alteración genética que pueda trasladarse a los embriones, como puede ser el gen BRCA2 ligado al cáncer de mama con un 60% de probabilidades de desarrollar la enfermedad, en IVI recomendamos la técnica de Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) para lograr que los hijos nazcan libres de cáncer. El objetivo del DGP es poder analizar los embriones en el laboratorio luego de haberlos fecundado in vitro y antes de ser transferidos al útero de la mujer. Mediante una biopsia, se procede al análisis de esos embriones permitiendo diferenciar los sanos de los afectados y así, se puede transferir aquellos que van a dar como resultado el embarazo de un bebé completamente sano
Con esta técnica buscamos eliminar la enfermedad del futuro de la familia. Por eso hay que resaltar la importancia de la detección temprana y de la preservación de la fertilidad mediante la vitrificación de óvulos antes de comenzar el tratamiento oncológico.
No dejes que el cáncer limite tu futuro. Consultá con un especialista en Reproducción Asistida.

Solicita información sin compromiso:

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Artículos destacados
Volver arribaarrow_drop_up