septiembre 23, 2019

La epigenética puede generar coincidencia en algunos rasgos físicos entre madres e hijos con donación de óvulos

La investigación constante en medicina reproductiva nos trae continuamente nuevos hallazgos que permiten tener un nuevo enfoque, no solo desde el punto de vista médico, sino desde la experiencia del paciente. En reproducción asistida, hay elementos emocionales que están presentes durante todo el proceso:  las dudas, incertidumbre y preocupaciones de los pacientes están presentes sin importar el tipo de tratamiento que recibirán.

Sin embargo, cuando la indicación es la ovodonación se suman, además todas las inquietudes relacionadas a la donante de óvulos, todas aquellas que tienen que ver con el vínculo genético entre la madre gestante y el futuro bebé. Con la epigenética, tenemos acceso a datos que nos permiten entender la relación que se genera a través del útero. Además de la transmisión de información que hasta hace poco no era conocida por los expertos.

En IVI conocemos sobre este concepto y hemos desarrollado estudios para entenderlo a profundidad. Desde el año 2011 hasta el 2015, la Fundación IVI realizó el estudio Hsa-miR-30-d, secreted by the human endometrium, is taken up by the pre-implantation embryo and might modify its transcriptome. En él se expone la relación que existe entre gestante y embrión y que origina modificaciones en el genoma del bebé.

Conociendo la Epigenética

Para entrar en tema, primero debemos definir los mecanismos epigenéticos. Para esto tenemos que saber que la secuencia de nuestro ADN contiene las instrucciones necesarias para producir las proteínas y otras sustancias funcionales. Son los mecanismos epigenéticos los que regulan cómo y en qué grado expresarse. En palabras más sencillas, funcionan como un traductor del medio ambiente en el que nos desarrollamos y son capaces de variar la expresión de los genes. Estos funcionan como un registro de nuestro entorno para guardar memoria del medio ambiente al que estuvieron expuestos.

Epigenética, que quiere decir lo que está sobre los genes, se refiere al estudio de los cambios heredables en la expresión de los genes sin que se presenten alteraciones en la secuencia del ADN. De esta forma, tenemos el código genético y el código epigenético. Este último, es definido por el entorno y que responde a señales externas como por ejemplo: el estrés, drogas, alcohol, dieta, cuidado materno, las relaciones interpersonales, entre otras.

Gracias a las investigaciones en el mundo de la medicina reproductiva, se ha empezado a entender que el ambiente tiene influencia sobre las marcas epigenéticas. Éste es capaz de modificarlas, adicionarlas e incluso removerlas. Hasta hace muy poco, el entorno solo se interpretaba como una actitud adquirida por las condiciones en las que se desarrollaba el niño y los eventos experimentaba durante su crecimiento.

En este sentido, fueron enfermedades como la diabetes tipo II y la obesidad, transmitida de gestantes a sus hijos luego de tratamientos de ovodonación, las que evidenciaron que el ambiente jugaba un papel fundamental en la gestación.

El vínculo más allá del óvulo donado

Con la publicación del estudio, los especialistas llegaron a la conclusión que lo que sucede en el útero materno tiene mayor importancia que lo que ocurre en la casa después del nacimiento. De esta forma, demostraron que la comunicación entre gestante y embrión, genera modificaciones en el genoma del bebé.

En la investigación, este intercambio de información entre endometrio y embrión, se evidenció en casos en los que la madre gestante padecía de diabetes tipo II y cuyos bebés nacieron con esta enfermedad. A pesar de que la carga genética es una gran preocupación en los pacientes con la indicación de ovodonación o embriodonación, con la epigenética queda demostrado que este elemento solo es una parte de la herencia.

Un bebé cuenta con los genes aportados por el óvulo de la donante, pero la madre gestante ejerce una influencia durante el embarazo que puede llegar a determinar aspectos muy importantes en la vida de su hijo. Y no sólo lo relacionado a enfermedades o respuestas ante ciertos estímulos. La epigenética también puede crear coincidencias en algunos rasgos físicos entre madres e hijos con donación de óvulos.

Desde el punto de vista de los pacientes, esta información representa un cambio en el paradigma de la ovodonación. Pues hacer de su conocimiento que la madre gestante tiene la posibilidad de modificar la información genética de su hijo abre una oportunidad para esta opción de maternidad. Además, contribuye a repensar los conceptos y destruir las barreras emocionales presentes en muchas mujeres y parejas que deben recurrir al tratamiento de ovodonación para lograr su sueño de ser padres.

Asimismo, puede ayudar a sobrellevar el duelo genético por el que suelen atravesar los pacientes cuando no pueden tener un hijo con sus propios gametos. De esta manera, se van sumando más elementos al vínculo que se generará de por vida entre el bebé y su madre, al llevarlo en el útero. Así, como la información que le transmita a través de la epigenética y luego el lazo familiar que se construye con la interacción cotidiana con toda la familia y su entorno.

Prevención de enfermedades transmitibles al embrión

Desde el punto de vista de la salud del futuro bebé, resulta de vital importancia entender esta comunicación que se da a través del endometrio. Esta transferencia que puede dejar una herencia que ningún padre quiere para sus hijos.

En este punto es elemental destacar que los malos hábitos en la madre gestante como el tabaquismo, el alcoholismo o, como mencionamos anteriormente, enfermedades como la obesidad, tienen una gran incidencia sobre sus células (incluidas las endometriales). Esto puede ocasionar alteraciones también en el líquido endometrial, generando información genética que tomará el embrión y que modificará su desarrollo.

Estando conscientes sobre la existencia de esta transmisión, es importante tomar conciencia acerca de la inclusión de hábitos saludables previo a la gestación. Así como mantenerlos durante el embarazo. De esta manera se obtendrán importantes beneficios, que se verán reflejados no solo en la mejora de las chances de gestación, sino que además evitarán que el bebé reciba información que pueda alterar su genoma y posterior desarrollo. Así se podrán reducir reduciendo los riesgos de afectar su salud y futura calidad de vida.

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