junio 2, 2015

La obesidad disminuye la tasa de embarazo

obesidad

El Índice de Masa Corporal (IMC) es el parámetro más utilizado para determinar si el peso corporal de una persona es adecuado. Se calcula dividiendo el peso en kg entre la talla en metros al cuadrado. Teniendo en cuenta los valores que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera saludables, el IMC debe de estar comprendido entre 18.5 y 24.9. Todas aquellas personas que se encuentren por debajo, se les considera con infrapeso y las que se encuentran por arriba pueden tener sobrepeso o incluso obsidad (de 25 en adelante).
La obesidad  en mujeres presenta un mayor riesgo de menarquía precoz (aparición de la menstruación en la pubertad), caracterizada por ciclos menstruales irregulares hasta su ausencia. En mujeres obesas es común que tengan mayor tiempo de búsqueda hasta conseguir un embarazo espontáneo o hasta incluso pueden tener problemas de infertilidad, siendo ésta tres veces superior que en la mujer con normopeso. Esto se debe a la implicación de diversos factores, como la calidad ovocitaria-embrionaria o la receptividad endometrial en el mal pronóstico reproductivo de estas pacientes.

¿Cómo afecta la obesidad en el varón?

No se debe olvidar que muchas mujeres obesas tienen parejas masculinas que también sufren de obesidad, al compartir hábitos de vida similares. La obesidad masculina ha sido relacionada tanto con un empeoramiento de la calidad seminal como con un aumento del riesgo de infertilidad, independientemente del IMC de la pareja femenina.
Según un estudio titulado Influencia de la obesidad masculina sobre las tasas de gestación en ciclos de ovodonación realizado por el IVI, los hombres obesos poseen, en promedio, 9 millones por mililitro (mill/mil) menos de espermatozoides en el eyaculado que los varones que se encuentran en su peso ideal y 8 mill/mil menos que los hombres con sobrepeso
Por tanto, si ambos son obesos existirá mayor dificultad para concebir.

¿No importa la obesidad a la hora de realizar un tratamiento de reproducción asistida?

Debido al mayor riesgo de infertilidad en la mujer obesa ésta es más proclive a ser sometida a TRA. Definitivamente la obesidad agrega un obstáculo más en los tratamientos de reproducción asistida ya que provoca una menor respuesta ovárica a los fármacos empleados en la inducción a la ovulación lo cual disminuye las probabilidades de embarazo. Esta respuesta reducida es generada tanto por el mayor volumen de distribución de los fármacos administrados, como por la presencia de un ambiente endocrino y metabólico hostil. Por otro las tasas de implantación y embarazo disminuyen significativamente de forma dosis-dependiente conforme aumenta el IMC femenino.

 

 

Contenido obtenido del libro de Roberto Matorras y José Remohí, Casos clínicos de Reproducción Asistida e Infertilidad, 2015.

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