diciembre 1, 2020

Día Mundial de la Lucha contra el SIDA: ¿es posible gestar un bebé libre del virus?

Día Mundial de la Lucha contra el SIDA: ¿es posible gestar un bebé libre del virus?

Por el Comité editorial de IVI Buenos Aires

Como cada año, el 1° de diciembre se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA con el propósito de mostrar cuáles han sido los avances y posibles descubrimientos en relación a la pandemia del VIH/sida, originada por el aumento de la infección del VIH. Además, este año el lema para apoyar esta causa es el siguiente: “Las comunidades marcan la diferencia”. Sin embargo, los especialistas también enfocan su mirada en un tema relevante: el SIDA y la fertilidad.

Tomando como referencia el eslogan de este año 2020, “Las comunidades marcan la diferencia”, es propicio hablar de aquellas personas que están infectadas, pero que tienen el deseo de convertirse en padres. Para efectos, vale preguntarse ¿cómo afecta al embarazo el SIDA? O bien ¿cuáles son las posibilidades de las personas que padecen esta enfermedad de poder procrear?

¿Qué se conoce por SIDA?

Para profundizar en esta problemática de salud, es oportuno recordar que el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) se trata de una enfermedad causada por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). De acuerdo a los expertos, se sabe que dicho virus ataca al sistema inmunológico, lo que destruye las defensas del organismo. Por esta razón, una persona infectada presenta ciertas enfermedades y tumores.

El virus se puede transmitir de diferentes maneras: bien sea por vía sexual, por tener contacto con la sangre o que una madre se lo pase al feto. Por otro lado, los primeros síntomas que aparecen en el paciente son fiebre, dolor de garganta y fatiga. Al cabo de un tiempo, la enfermedad se vuelve asintomática hasta transformarse de una vez por todas en SIDA, manifestando la siguiente sintomatología: pérdida de peso, fiebre, infecciones recurrentes y fatiga.

Es importante aclarar que al VIH o al Virus de la Inmunodeficiencia Humana se le conoce por ser un microorganismo que afecta al sistema inmune de las personas. Lo vuelve más vulnerable ante cualquier tipo de infecciones que, en algunos casos, pueden poner en riesgo la vida. Mientras que el SIDA o Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida, consiste en el estado de la infección por el VIH que causa los bajos niveles de defensas.

Mujer con VIH: ¿puedo ser mamá?

Desde hace 25 años esta enfermedad es de índole mundial, sin embargo, cada vez son más los avances en la medicina gracias a los fármacos antivirales. Este tipo de tratamiento reduce la incidencia de la enfermedad y sus estadísticas de mortalidad. Ahora, ¿qué pasa cuando una paciente VIH quiere buscar el embarazo? Por fortuna, podemos decir sí es posible ser madre. El tema del SIDA y la fertilidad está siendo más estudiado desde hace algunos años.

En este sentido, el Dr. Fernando Neuspiller, director de IVI Buenos Aires explica “estudios realizados han demostrado que para lograr un embarazo exitoso y un bebé sano, la mujer seropositiva debe recibir tratamiento durante la gestación y mantener una carga viral baja”.

Al hablar de carga viral, nos referimos a la cantidad de VIH en sangre, cuyo análisis lo que hace es contar copias del virus por mililitro de sangre. El mejor resultado que se puede obtener en un paciente seropositivo es “indetectable”. Es importante agregar que dicho resultado no significa que no se encuentre virus en su sangre, sino que no se percibe cantidad suficiente como para contar las copias.

Neuspiller agrega: “si esa carga viral en la paciente es indetectable se disminuyen considerablemente las posibilidades de transmisión del VIH al bebé. Después del nacimiento, también se aconseja realizar los controles médicos posnatales y tratamientos que sean necesarios”.

¿Y qué pasa cuando el paciente con VIH es el varón?

De acuerdo a la evidencia médica, las mujeres corren un mayor riesgo de contraer VIH que los hombres al tener sexo vaginal. Para disminuir la transmisión del virus a través de la vía sexual, es conveniente tener en cuenta diversas opciones que ofrece la reproducción asistida: Inseminación Artificial, la Fecundación in Vitro (FIV) con el lavado de semen.

En relación a este tema, el Dr. Neuspiller explica “el objetivo del lavado de semen es aislar por completo el VIH. Sin embargo, es oportuno explicar que dicho virus no está en los espermatozoides, sino en el plasma seminal así como en otras células propias del semen. La técnica en sí consiste en separar los espermatozoides del plasma y las células seminales”.

Cabe resaltar que el procedimiento se realiza en un laboratorio de andrología. Posteriormente se congela la muestra del semen para corroborar que está libre del virus, tras aplicar una serie de técnicas de biología molecular. Un dato a tomar en cuenta, es que el lavado de semen debe realizarse antes de dar inicio a un tratamiento de reproducción asistida o bien a la estimulación ovárica, de manera que se haya descartado cualquier infección en el futuro padre y la muestra se semen sea de calidad.

Durante y después del embarazo: ¿cómo disminuir la transmisión de la madre al hijo?

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y al  Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), si una madre está infectada por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) corre el riesgo de transmitirlo a su bebé a través la leche materna si no tienen ningún tipo de tratamiento. El nivel de riesgo se ubica entre un 5% y 14% en los hijos que tienen madres con dicha enfermedad. Sin embargo, está comprobado que si la mujer mantiene un estilo de vida saludable, y lo sostiene en sincronía con un tratamiento retroviral adecuado, dicho riesgo de contagio se reduce al 2%.

Entre los factores de riesgo que aumentan las probabilidades de contagio madre-hijo son los siguientes:

  • El estadio clínico del VIH, que también incluye la carga viral, es decir, la cantidad de virus VIH en la sangre
  • Abuso en el uso de sustancias nocivas.
  • Desnutrición.
  • Fumar
  • Lactancia materna.
  • Infecciones como enfermedades de transmisión sexual.
  • Parto vaginal, cuando la carga viral es mayor a 1.000 copias/mL, por lo que dependiendo del caso se recomienda parto por cesárea.

Por último, los especialistas también hacen hincapié en el seguimiento de un embarazo con VIH así como los días posteriores al nacimiento del bebé.

SIDA y embarazo: otras recomendaciones…

La consulta preconcepcional será de gran ayuda, pues es una herramienta fundamental en la búsqueda del embarazo. En el caso de pacientes con VIH, resulta vital, teniendo en cuenta que la infección puede afectar la fertilidad femenina y masculina. La consulta especializada y el seguimiento, antes y durante la gestación, será esencial para la concepción de un bebé sano.

Por otro lado, vale enfatizar que la gestación no va a incidir ni en la evolución clínica, inmunológica ni virológica de la enfermedad. Por otro lado, la OMS publicó las nuevas recomendaciones sobre el uso de los tratamientos antirretrovirales de manera más temprana en los pacientes de lo que ya se hacía. Esto con el propósito de reducir el riesgo de transmisión del VIH a más personas; incluyendo a los bebés. Se estima que se podrían evitar 3 millones de muertes con esta medida. Además de 3,5 millones de nuevas infecciones hasta el año 2025.

Por lo general, los pacientes con esta enfermedad son tratados con un equipo multidisciplinar que está integrado por un ginecólogo, un internista y un neonatólogo, quienes se encargaran de realizar las ecografías cada cuatro semanas, además de un control periódico de la carga viral y de los linfocitos.

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