octubre 8, 2014

Ser madre después del cáncer es posible

• Según el Instituto Nacional del Cáncer, en Argentina, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por tumores en mujeres

• Gracias a la detección temprana de ciertos tipos de cáncer como el de colón, pulmón, piel, ginecológico, mama y urológico, es posible curarlos eficazmente.

A pesar de la efectividad del tratamiento precoz, muchas mujeres sufren las consecuencias del mismo. La radioterapia y quimioterapia producen una disminución de la función ovárica o, incluso en ciertos casos, su anulación.
“En IVI Buenos Aires creemos que es sumamente importante que el oncólogo le informe a los pacientes diagnosticados de cáncer que van a recibir tratamiento con quimio o radioterapia, acerca de las técnicas de preservación de la fertilidad” comenta el Dr. Fernando Neuspiller, director de la clínica IVI Buenos Aires. “Muchas veces por desconocer la técnica o lo que puede hacer para las pacientes oncológicas, se deja de informar esta posibilidad. Entre las opciones disponibles para preservar la fertilidad, nosotros recomendamos la vitrificación”, aconseja el doctor.

Consecuencias del cáncer en la fertilidad

Entre las consecuencias que sufre la fertilidad de una persona luego del tratamiento oncológico, se pueden destacar 4 puntos importantes:
1. La radio y la quimioterapia aceleran la disminución natural del número de folículos e impiden la maduración de los mismos. Si se le suma la imposibilidad de regeneración del ovario, conduciría al fallo ovárico precoz.
2. No todas van a perder la capacidad reproductiva pero que no desaparezca la menstruación no es sinónimo de fertilidad. Aunque se recupere la función ovárica, la calidad ovocitaria puede ser subóptima.
3. En mujeres embarazadas que tuvieron cáncer en la infancia se ha observado una mayor tasa de abortos y una mayor incidencia de retraso de crecimiento intrauterino y de parto prematuro.
4. El fallo ovárico precoz, además del cese de la función reproductiva, conlleva a la larga, derivados del cese de la función hormonal, problemas vasomotores, esqueléticos y cardiovasculares.

Cómo preservar la fertilidad

La técnica de vitrificación debe hacerse antes de comenzar con el tratamiento oncológico. Se comienza con una estimulación ovárica con medicación, que puede iniciarse en cualquier momento del ciclo de la mujer, para luego aspirar los ovocitos que entrarán en un proceso de solidificación en el que serán tratados con una sustancia crioprotectora y sumergidos en nitrógeno líquido a una temperatura de -196°C. “La principal ventaja respecto a la congelación tradicional es que no se forman cristales de hielo que dañen al óvulo. También cabe destacar que todo el proceso, desde el comienzo de la estimulación hasta la extracción de los ovocitos, se realiza entre 10 a 12 días. No teniendo que retrasar el tratamiento a oncológico” asegura el Dr. Neuspiller.

La vitrificación de ovocitos es la opción más viable para la preservación de la fertilidad en las mujeres que deben someterse a tratamientos de quimio o radioterapia. No obstante, la estimulación ovárica necesaria para la vitrificación puede variar dependiendo del tipo de cáncer y, por supuesto, debe realizarse con el consentimiento del oncólogo.
Una vez que haya finalizado su tratamiento oncológico y haya sido dada de alta, la paciente puede comenzar con el tratamiento de reproducción asistida haciendo uso de sus óvulos obtenidos previamente. En aquellas mujeres que no se puede vitrificar sus óvulos, podemos también, criopreservar el tejido ovárico

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¿Tu oncólogo te informó sobre la posibilidad de criopreservar tus gametos antes de comenzar el tratamiento oncológico?

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