agosto 18, 2014

Sexo y embarazo: ¿compatibles?

Las fluctuaciones en el deseo sexual son totalmente normales durante el embarazo, ya que en esta etapa experimentarás continuos cambios hormonales que influirán directamente en tu libido. A esto se suma el miedo a dañar al bebé, inquietud a la que podemos responder de forma sencilla: Practicar relaciones sexuales a lo largo de la gestación no perjudica al desarrollo del feto, a no ser que surjan complicaciones, circunstancia en la que deberás de hacer caso a los consejos de tu ginecólogo.

El primer trimestre de embarazo puede venir acompañado de algunos malestares, náuseas o cansancio que quizá influyan en tus apetencias físicas y sexuales, o puede que aunque te encuentres bien sientas que el bienestar del bebé puede peligrar con este tipo de actividades. Sea cual sea el motivo que te impida continuar con tus rutinas sexuales debes saber que, a menos que tu médico te indique lo contrario, este tipo de actividades potencian la irrigación de los órganos de la pelvis, lo cual facilitará que alcances el orgasmo y aumentará la cantidad de oxígeno que llega a la placenta.

El segundo trimestre de embarazo suele ser el más llevadero: es muy probable que ya no tengas náuseas y tu barriga aún no habrá alcanzado un gran tamaño, por lo que te permitirá seguir sin problemas con tu vida sexual. No te preocupes por lo que pueda sentir tu bebé, ya que “el acto sexual no daña de ninguna de las maneras a tu hijo porque él está protegido por el líquido amniótico y por la pared muscular del útero. Además, el tapón mucoso cierra la entrada al cuello del útero e impide que el semen pueda llegar hasta allí”, explica la Dra. Rafaela González, directora de IVI Almería.

Quizá en el tercer trimestre te resulte más complicado mantener relaciones sexuales, ya que hay un número limitado de posturas para hacerlo de forma cómoda, sin que tu tripa pueda entorpeceros a ti y a tu pareja. No obstante, las caricias o los masajes pueden convertirse en la alternativa ideal para los momentos en los que te sientas menos ágil.
Habrás escuchado algunos mitos como que durante el orgasmo, al contraerse el abdomen, el bebé queda presionado o incluso puede adelantarte el parto, pero la realidad es que el sexo antes de dar a luz es un buen método para relajarte, y al mismo tiempo ejerce un poder calmante sobre tu bebé; así que no lo dudes, y si tu estado físico te lo permite, sigue adelante con estos momentos de intimidad.

¿Y cuándo todo haya terminado? Aunque lo recomendable es retomar la vida sexual dejando como mínimo un margen de 40 días (cuarentena) desde el parto, el cuerpo humano es sabio y nadie mejor que tú sabrá reconocer el mejor momento para reactivar tus relaciones sexuales, siempre que hayas superado el reconocimiento posparto.

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