abril 24, 2020

Síntomas del sangrado de implantación

Por el Comité editorial de IVI Buenos Aires

El sangrado de implantación está rodeado de mitos y suele despertar preocupación en las mujeres que lo experimentan. Se trata de un proceso natural y fisiológico. Hoy queremos aclarar las causas asociadas con el fin de transmitir tranquilidad a quienes puedan estar viviendo estos síntomas.

Para identificar el sangrado de implantación, es importante saber que la cantidad de la pérdida es mucho más escasa que la de una menstruación y suele tener color rojizo o amarronado como los primero días del ciclo. Si bien puede llegar a coincidir con la fecha en que se desarrolla el período, la diferencia en la consistencia del manchado puede ser notoria, siendo la del sangrado de implantación mucho más ligera y con un color menos intenso, de color rojo vivo o rosado, aunque insistimos, más ligero que el de la menstruación.

Otra forma de distinguir este proceso es conociendo la diferencia en su duración. El manchado puede abarcar un período de entre seis y diez días, no obstante, en algunas pacientes puede estar presente por tan solo unas horas. La duración es muy variable de una mujer a otra, como suele ocurrir también con la menstruación.

En caso de detectar este sangrado es necesario estar tranquilas y evitar desesperarse, ya que el tejido del endometrio siempre se encuentra muy irrigado y las pérdidas de sangre podrían tener otro origen igualmente natural. Lo ideal es consultar con tu médico, dado que hay otras causas de sangrado que pueden requerir de tratamiento.

Todas las respuestas a las preguntas frecuentes, síntomas del sangrado de implantación y consejos para sobrellevar este fenómeno con la mayor tranquilidad y conciencia posible, están disponibles en este post.

¿Cómo se origina?

Con la fecundación, producto de la unión del óvulo con el espermatozoide, se inicia el proceso de división celular que evolucionará en el embrión. En los próximos 6-10 días, cuando el embrión apenas se está formando, empieza su viaje desde las trompas de Falopio hasta el útero, donde sucede la implantación. Esto consiste en la producción de pequeñas prolongaciones que permiten la adherencia a la mucosa uterina y el ingreso al endometrio. Es similar al proceso de una semilla que va echando raíces en la tierra.

El endometrio es una zona que está muy irrigada por vasos sanguíneos, para poder cumplir con su objetivo: dar los nutrientes necesarios al embrión, generando un lugar acondicionado para el buen desarrollo del futuro bebé. Por esto, y como consecuencia de la propia implantación, es posible que se produzca la rotura de algunos de los vasos, provocando la pérdida de sangre y el consecuente manchado.

Sin implantación, el embrión no podría nutrirse durante toda su etapa primaria ni recibir el oxígeno a través de la sangre de su madre. Es por eso que es considerada la fase principal de todo embarazo.

El sangrado de implantación y el embarazo

Ahora bien: una de las consultas más frecuentes en las pacientes es si el sangrado de implantación puede ocasionar algún riesgo en su embarazo, o si es necesariamente un indicador de gestación. Resolveremos esas dudas, transmitiendo información médica para generar tranquilidad.

Lo primero que debes saber es que los síntomas del sangrado de implantación no tienen un patrón fijo, y podría darse solo en un embarazo o en todos, sin ningún tipo de distinción. Las pérdidas causadas por la implantación pueden durar de uno a tres días, y se diferencian notablemente de la menstruación, ya que la intensidad del sangrado es visiblemente menor. Generalmente, es posible detectar la diferencia sin complicaciones.

Habitualmente los síntomas del sangrado de implantación no producen molestias, aunque en algunos casos pueden presentarse cólicos leves, similares a los que se dan días previos a la menstruación. También existe la posibilidad de experimentar espasmos abdominales, comunes durante los inicios del proceso de embarazo.

En todo caso, como su duración suele ser muy corta, si se producen molestias, podemos asegurar que éstas no estarán presentes por mucho tiempo. Debemos agregar que la implantación se da en la etapa de blastocito (primera fase del embrión), cuando el embrión es realmente muy pequeño. De ahí que el sangrado será leve, si es que se presenta.

Para nuestra tranquilidad, es importante tener en cuenta otras señales que pueden ayudar a identificar que se trata de un sangrado de implantación. Señales que además están relacionadas directamente con los síntomas tradicionales del embarazo.

Muchas veces podemos identificar algunos cambios biológicos en el organismo propios de esta etapa, que suelen manifestarse con sensibilidad en los senos, alteración de la temperatura basal, mayores ganas de orinar, náuseas ante olores fuertes o vómitos en determinados horarios, cólicos de baja intensidad, entre otros. Esto asociado a un pequeño manchado puede ser un indicador precoz de embarazo, ya sea que se haya logrado de forma espontánea como a través de un tratamiento de reproducción asistida.

En cuanto a los riesgos que pueda producir, la respuesta es muy sencilla: son nulos. No existe ninguna evidencia que relacione el sangrado tras la implantación con una gestación problemática.

Desde el punto de vista fisiológico, tampoco se puede relacionar con una interrupción del embarazo ni otro peligro para el bebé. Por otro lado, es cierto que hay problemas gestacionales que pueden estar asociados a un sangrado. Sin embargo, al igual que con la menstruación, este sangrado es mucho más intenso y suele venir acompañado con dolores y otros síntomas característicos.

Por ejemplo, experimentar un sangrado abundante (más que una menstruación), asociado a  fuertes dolores, mareos y malestar general, es una razón para sospechar una pérdida gestacional. Por lo que es fundamental consultar ante cualquier duda con el especialista encargado de tu caso.

Las medidas que se deben tomar ante un sangrado de implantación

Los especialistas indican que no hay razón para tomar ningún tipo de medidas específicas, pero sí es recomendado, para mantener el equilibrio y la tranquilidad de la paciente, que acuda a su médico ginecólogo para evacuar todo tipo de dudas.

Es necesario tener presente que los síntomas del sangrado por implantación no generan más que leves molestias y no requiere ningún tipo de atención adicional. Lo que sí es necesario, es contención adecuada y calificada para hacerle comprender al paciente que este fenómeno es sumamente normal dentro de un proceso de embarazo.

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