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Un sueño cumplido por dos

#MiHistoria

En conmemoración al mes de la fertilidad hoy te compartimos la historia de Milena y Lucas, una pareja que compartía un sueño desde antes de conocerse, tener hijo. Milena nos cuenta en primera persona no solo cómo fue el camino hasta la llegada de Valentín y Lola sino que también la importancia del apoyo que sintió durante el proceso.
Mi nombre es Milena, vivimos en Gral. Villegas, Provincia de Buenos Aires. Estoy casada con Lucas desde el año 2009, y desde ese momento, comenzamos nuestra búsqueda hacia nuestro sueño, un bebé.

Desde pequeña sueño con ser madre, es algo que siempre desee, formar una familia.

Fue difícil el camino, muchos negativos. Comenzamos a hacernos estudios y en ese transcurso de tiempo cambiamos de doctora, hasta aquí solo habían pasado 6 meses de búsqueda. Pero para nosotros era mucho tiempo. Visitamos varios centros, haciendo consultas, hasta que una conocida, medica ginecóloga, me pasa el contacto de la Dra. Bárbara Lotti, que había sido compañera suya de la universidad y era muy buena. Me la super recomienda, así que comenzamos a buscarla. Damos con el IVI cuando la clínica estaba ubicada por la zona de Recoleta, allí le hace unos estudios a mi marido, que dieron bien, y quedamos en vernos después.
Corría mientras tanto el año 2011, y quedo con Bárbara en vernos en diciembre para comenzar a realizar la estimulación ovárica, y empezar de a poco digamos. Como justo me toca viajar en diciembre por trabajo a una reunión, aproveché y fui a verla al consultorio. Cuando la veo, le comento que tengo un atraso de una semana, algo que para mí no era raro, ya que pensé que serían nervios, estrés, entonces ella me dice: Hagamos un test ya!!
Me envolvió una lluvia de emociones, que no podía controlar, mi marido en Villegas, yo sola en Buenos Aires porque había ido por trabajo. Me hago el test, en el baño del consultorio, Barbie me pregunta si quiero leer yo el resultado, le dije que NO, que no me animo y ella se dirige al baño, me mira y me dice: “¡es positivo!”. Comencé a llorar de la emoción, ella me abrazó, y me dejó un rato sola en el consultorio para que pudiera llamar a Lucas, estábamos los dos helados ya que no creíamos que estaba ocurriendo lo que tanto anhelábamos.
Así fue el inicio de mi camino con Bárbara, y llegó Valentín.
Valentín nació en el agosto de 2012, decidimos con Lucas no cuidarnos, ya que nos había costado tanto quedar embarazados que decidimos no cuidarnos para que llegara nuestro segundo bebé.
Nuestro bebé no llegaba, otra vez consultas con una médica en Junín, que era lo más cerca de nuestra ciudad, y los resultados no eran alentadores, así que decidimos volver al IVI, esta vez ya estaban en Av. del Libertador, volvía a ser todo nuevo para nosotros. Sacamos una cita con Bárbara, y allí fuimos. Mucha emoción, porque la última vez la había visto con el test positivo de Valentín, tuvimos una charla previa y después pidió estudios a ambos.
Los estudios daban dentro de lo normal, por lo cual nos sugiere una Inseminación Artificial (IA). Realizamos 3, todas negativas. Con muchas emociones en el medio, conozco a la Dra. Doris Raso y la Dra. Natalia Fernández Peri, divinas las dos, pero aún no veíamos los resultados.
Año nuevo, vísperas 2016, en el brindis nos abrazamos con Lucas anhelando quedar embarazados en el 2016 que llegaba. Nos vamos los tres de vacaciones a la playa, y en febrero de 2016, tenía que llamar a IVI para coordinar la Fecundación In Vitro (FIV), ya que las 3 IA no habían funcionado. Me contacto con Bárbara, comienzo con el tratamiento, en esos días me percato que no había menstruado, me sentía hinchada, me daba vergüenza pensar en estar embarazada, ya que me resultaba imposible, por lo cual, me fui a la farmacia a realizarme un test. Me lo hago preparada psicológicamente de que de negativo, y oh! POSITIVO!!! NO PODÍA CREER LO QUE LEÍA. Desnuda en el baño, me cambio, Valentín mi hijo en el living con la tablet, Lucas había salido, eran las 20 h y yo no paraba de llorar. Llega Lucas y le cuento. Los dos llorábamos no podíamos creerlo, entonces Lucas va a la farmacia de turno en busca de otro test porque no podíamos creer que fuese positivo.
Ahí pienso en llamar a Bárbara, no quise molestarla, llamé al número de la guardia, ese celular que te dan cuando estás en tratamiento.
Me dicen: Buenas tardes… a lo que yo respondo: “¿Doris, sos vos?”, “¡Sí!” me dice. Entonces le digo: “Doris, puede ser que esté embarazada, tiene dos rayitas el test.” “¡Sí!”, me dice, “¡Felicitaciones!”. Al otro día, me voy a hacer el análisis de sangre, que la Doris me había ordenado por teléfono ya que Barbie estaba de vacaciones, así que seguí con Doris todo, hasta el resultado del análisis que dio todo normal, y en septiembre de 2016, mañana lluviosa, llegó LOLA.
Gracias infinitas a todo el personal de IVI y en especial a Barbie y Doris, que supieron acompañarnos y contenernos todo el tiempo.
¡Gracias Milena por confiar tu sueño en nosotros!