marzo 16, 2017

Vitamina D y su influencia en la búsqueda de la maternidad

Vitamina D

La vitamina D es la responsable de la absorción del calcio, magnesio, fosfato, zinc y hierro. Además mejora la secreción de insulina y ayuda a aumentar la probabilidad de embarazo después de un tratamiento de alta complejidad. Es una vitamina liposoluble y como tal se almacena en el tejido graso del cuerpo. ¿De dónde obtengo la vitamina D? Si bien algunos alimentos como los pescados grasos, hígado y yemas de huevo proveen vitamina D, usualmente es en valores muy bajos. Su fuente más importante proviene de la exposición solar, dependiendo de diversos factores como la edad, el color de piel, la cantidad de piel expuesta y la duración de dicha exposición, etc. Frente a la exposición solar el cuerpo produce vitamina D.

¿Cómo influye la vitamina D en la fertilidad de la mujer?

La carencia de vitamina D toma un papel notable en reproducción. En la mujer se asocia, en algunos casos, a la reserva ovárica, síndrome de ovarios poliquísticos y endometriosis. En el caso del varón, se ha vinculado con la calidad del semen.
De acuerdo a lo publicado en el libro Infertilidad y Reproducción Asistida, escrito por los doctores Pellicer, Remohí y Requena, entre otros, se ha observado que las pacientes con un nivel de vitamina D menor de 20ng/ml presentan una tasa más baja de embarazo clínico comparadas con pacientes que presentaban niveles mayores. La influencia de la vitamina D también se observa durante el embarazo. Se han vinculado enfermedades gestacionales en mujeres con déficit de vitamina D, presentando un mayor riesgo de preeclampsia, diabetes y síndrome metabólico (conjunto de factores que aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes).
También se observan secuelas en los niños de mujeres con déficit de esta vitamina ya que puede afectar el desarrollo postnatal, asociado a problemas de desarrollo pulmonar a los 6 años. Además se asocia a dificultades neurocognitivas a los 10 años y a un mayor riesgo de trastornos alimentarios en la adolescencia.

Evitar el déficit de vitamina D

Dados los riesgos que conlleva tener un déficit de vitamina D en la mujer, se recomienda un mínimo de 10-15 minutos de exposición solar por lo menos 3 veces por semana para producir los requerimientos mínimos de la vitamina. Es importante que dicha exposición no sea en horarios dañinos para la piel. En cuanto a su consumo alimenticio, se puede encontrar en:
• Pescados grasos (atún, salmón, caballa): se encuentran entre las mejores fuentes de vitamina D
• Hígado de vaca
• Queso
• Yema de huevo
• Champiñones

Es posible que ante la deficiencia de vitamina D en una mujer embarazada se indique la toma de suplementos. En estos casos el médico debe indicarlos con precaución ya que, en concentraciones elevadas, en mujeres embarazadas pueden asociarse a un mayor riesgo de niños pequeños para su edad gestacional.
El modo más natural de mejorar el nivel de vitamina D es prolongando adecuadamente el tiempo de exposición solar.

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