05 de May de 2017

El preservativo, tu seguro frente a una futura infertilidad

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• Las enfermedades de transmisión sexual afectan tanto al hombre como a la mujer
• El 75 % de las mujeres y el 50 % de los hombres no presenta síntomas de clamidia

BUENOS AIRES, 06 DE SEPTIEMBRE DE 2017

Las enfermedades de transmisión sexual son aquellas que pueden transmitirse de una persona a otra durante una relación sexual (vaginal, oral o anal). Afectan tanto a las mujeres como a los hombres y no hay una edad específica para contraerlas, ya que, desde el comienzo de la vida sexual, las personas pueden verse expuestas a estas infecciones. Entre las más frecuentes se encuentran: sífilis, gonorrea, clamidias, herpes simple, hepatitis B, HPV y VIH.
“La mayoría de las enfermedades de transmisión sexual se pueden prevenir usando preservativo y, en caso de que el paciente tenga alguna de estas infecciones, son tratables y muchas de ellas se curan”, explica el Dr. Fernando Neuspiller, director de IVI Buenos Aires. “El problema aparece cuando no son tratadas a tiempo, en esos casos pueden producir infertilidad tanto en el hombre como en la mujer, dolor crónico en la pelvis y embarazo ectópico. Además, la mujer se la puede transmitir al bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia y en el caso de VPH está relacionado con algunos cánceres”, añade.

¿Cómo se relacionan las ETS con la fertilidad?

Las ETS más peligrosas para la fertilidad a menudo no presentan síntomas. Entre ellas están la clamidia y gonorrea.
Si bien la clamidia es una bacteria muy común, la mayoría de las veces actúa sin presentar síntomas. Se estima que, en el 75 % de los casos, las mujeres portadoras no perciben que han sido afectadas y el 50% de los hombres tampoco presentan síntomas. Esto supone un riesgo mayor para el tratamiento y también para el contagio de las parejas sexuales que los portadores tengan mientras no sean tratados. “Cuando se presentan síntomas, en el caso de la mujer, es a través del flujo vaginal, sangrado después de las relaciones sexuales, sangrado entre los períodos de menstruación, dolor abdominal o pélvico. En el varón, puede incluir: secreción peneana, ardor al orinar, dolor testicular o inflamación”, indica el Dr. Neuspiller.

“El tratamiento que se indica es a través de antibióticos. Si la clamidia no se trata, en la mujer puede invadir el área pélvica e infectar el útero, las trompas de Falopio o los ovarios causando la Enfermedad Pélvica Inflamatoria (EPI), comprometiendo las trompas y obstruyendo o dificultando el pasaje del óvulo a través de las mismas, necesario para la fecundación. En el varón, puede causar inflamación en la próstata, lo que también interfiere en la fertilidad”, agrega.
Por su lado, la gonorrea es una infección causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae. Puede causar infección de la uretra, el cérvix, el recto y la garganta. Al igual que la clamidia, puede no presentar síntomas.
“Los hombres son más propensos a presentar síntomas como secreción de pus por la uretra y ardor al orinar, sin embargo, en el caso de las mujeres se estima que cerca del 50 % no manifiesta síntomas o solo de forma leve, como picazón, o dolor durante las relaciones sexuales, pero también pueden sentir ardor al orinar. Al igual que la clamidia se indica un tratamiento con antibióticos, que cura la enfermedad luego de una dosis única después de 24 h. Cuando no se trata, la gonorrea puede llevar a los hombres a inflamación en los testículos y la próstata, causando infertilidad, mientras que las mujeres pueden, al igual que ocurre con la infección por clamidia, desarrollar una enfermedad pélvica inflamatoria”, describe el doctor.

¿Cómo detectar las ETS?

Es importante que las personas sepan que para el diagnóstico de una enfermedad de transmisión sexual el especialista que debe ser buscado es el ginecólogo en la mujer y el urólogo en el caso del varón. Las ETS se diagnostican mediante exámenes específicos y simples, como el examen de orina y el análisis de material extraído de la uretra y la vagina. El médico puede solicitar otros exámenes. Si la infección ha generado otras complicaciones, como la obstrucción de las trompas de Falopio, el caso deberá ser evaluado y tratado de forma personalizada.

Es común que las personas estén preocupadas por las ETS solamente durante el comienzo de una relación y después de un tiempo juntos se relajen en los cuidados, sin antes hacer una evaluación médica que descarte el riesgo de que ambos sean portadores de alguna patología que pueda estar actuando de forma silenciosa en uno de los miembros de la pareja. Conocer y adquirir confianza en una persona no es suficiente para prevenir una ETS, pues la propia persona puede no saber que es portadora de una enfermedad que puede perjudicar su salud y la salud de la pareja.

“Por eso, antes de pasar a otros métodos anticonceptivos como la píldora o el DIU, es fundamental estar seguros de que ambos están libres de enfermedades de transmisión sexual que pueden comprometer la fertilidad de la pareja, lo que podría derivar en un futuro en tratamientos más complejos para intentar restablecer la fertilidad o que la Fertilización in Vitro sea la única forma de conseguir quedar embarazada”, manifiesta el doctor. En este sentido, el Dr. Neuspiller enfatiza: “El uso del preservativo puede prevenir el contagio de las ETS, por lo cual su utilización es fundamental en las relaciones sexuales en las que no se está buscando el embarazo. Si bien no afecta a la fertilidad en forma directa, también es sumamente importante cuidarse para no contraer HIV o Hepatitis B”.