mayo 22, 2018

Incorporar hábitos saludables y evitar la ansiedad y el estrés ayudan a lograr el embarazo

 

  • IVI Buenos destaca cuáles son las recomendaciones más importantes a tener en cuenta al momento de encarar la búsqueda de un hijo
  • En el caso de las parejas que deben recurrir a un tratamiento de fertilización, la comunicación y el soporte social y familiar, así como también la contención psicológica, cumplen un rol clave

Desde 1950, el 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud para conmemorar la fundación de la OMS dos años antes, instalando tópicos que permiten dar cumplimiento a una agenda global. En el marco de la edición actual, cuyo lema es “Salud para todos”, IVI Buenos Aires, clínica especializada íntegramente en reproducción humana, comparte información relevante para abordar la búsqueda de un embarazo espontáneo o través de un tratamiento, incorporando la noción de salud como concepto integral que comprende el equilibrio físico y emocional, vitales para la concepción.

 

La decisión de tener un hijo implica una gran responsabilidad, ya que del bienestar de los padres depende en gran parte la salud del bebé, así como la posibilidad de lograr efectivamente un embarazo. Por eso, antes de dar inicio a la búsqueda, es fundamental encontrarse saludable y rever hábitos que puedan afectar este proceso.

 

Cada vez existe una mayor conciencia en torno a las consecuencias de la alimentación sobre la salud y, en términos de reproducción, el sobrepeso, y particularmente la obesidad, también tienen una marcada influencia. Las mujeres que padecen este trastorno presentan mayor riesgo de menarquía precoz y es común que deban afrontar más tiempo de búsqueda hasta conseguir un embarazo espontáneo. Incluso pueden presentar problemas de infertilidad, tardando tres veces más que una mujer con peso normal en conseguir el embarazo, debido a diversos factores, como la calidad ovocitaria-embrionaria o la receptividad endometrial. Por su parte, la obesidad masculina ha sido relacionada tanto con un empeoramiento de la calidad seminal como con un aumento del riesgo de infertilidad, independientemente del Índice de Masa Corporal (IMC) de la pareja femenina. Si ambos son obesos, existirá aún mayor dificultad para concebir.

 

“A nivel mundial vemos cómo el sobrepeso y obesidad van en aumento. De acuerdo a datos de la OMS, en 2014 alrededor del 13 % de la población adulta mundial era obesa y el 39 % tenía sobrepeso, sin embargo, pocos saben que son consideradas causas de infertilidad. Esto lo vemos reflejado en IVI Buenos Aires, donde notamos que el 35 % de las pacientes que nos visitaron tenían sobrepeso u obesidad (relevamiento año 2016)”, describe el Dr. Fernando Neuspiller, director de la clínica.

 

El equipo de profesionales de IVI Buenos Aires remarca que comenzar a buscar un embarazo en un peso normal es elemental para poder sobrellevarlo de la mejor manera posible y no influir en la salud del feto. Para aquellas pacientes con sobrepeso u obesidad, la recomendación es hacer una consulta previa con un especialista en nutrición y un preparador físico para llegar a un peso saludable, idealmente 6 meses antes de empezar la búsqueda.

 

Por otro lado, el consumo de tabaco está implicado en mecanismos que comprometen la fertilidad en diferentes órganos, como el ovario, ya que las células acumulan elementos tóxicos que generan un ambiente nocivo para el crecimiento folicular y la maduración del ovocito. “Las mujeres que fuman más de 10 cigarrillos al día tienen más dificultad para lograr un embarazo espontáneo e incluso puede adelantarse la menopausia en un mínimo de 2 años respecto de las no fumadoras y, con respecto a los tratamientos de Reproducción Asistida, necesitan en promedio el doble del número de ciclos que las no fumadoras para alcanzar el embarazo. En tanto, las tasas de implantación y de gestación son menores y la tasa de aborto se incrementa”, detalla el Dr. Neuspiller. Respecto a los varones, el tabaco puede producir daño en la formación de células sexuales, presentando una reducción del volumen seminal, disminución en la concentración y movilidad espermática y teratozoospermia (aumento de espermatozoides anormales).

 

Finalmente, tanto para quienes inician una búsqueda espontánea como para los pacientes que realizan un tratamiento de fertilidad, regular el estrés y la ansiedad es esencial, dado que los factores psico-emocionales impactan en el resultado. “En el caso de la esterilidad, se debe tener en cuenta que supone una carga en el día a día de las parejas, afectando su estado emocional, social, físico e incluso intelectual. Cada miembro puede lidiar con el tema de forma distinta y, por lo tanto, es posible que uno experimente resentimiento porque el otro no aparenta atravesar las mismas sensaciones”, resalta la Licenciada María Villamil, Psicóloga de IVI Buenos Aires.

 

La comunicación y el soporte social y familiar resultan de gran relevancia en la etapa de búsqueda de un embarazo, mientras que recurrir a una terapia es recomendable para fortalecer las relaciones de pareja, fomentar el apoyo mutuo y la intimidad, reduciendo el estrés y evitando el aislamiento.

 

 

 

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