17 de October de 2018

La transferencia diferida del embrión aumenta las probabilidades de embarazo en mujeres con obesidad

IVI-Baby-Confianza
  • La transferencia en un ciclo posterior al de la estimulación ovocitaria aumenta las tasas de implantación y gestación y reduce la de aborto
  • Los efectos de la estimulación sobre el endometrio podrían perjudicar el resultado de los tratamientos de reproducción en fresco en este tipo de pacientes
  • Gracias a la técnica de la vitrificación, la calidad de los embriones no se ve alterada por la postergación de la transferencia

DENVER, 9 DE OCTUBRE DE 2018

 

Según la OMS, en 2016 el 40 % de la población mundial femenina adulta tenía sobrepeso y alrededor de un 15 % padecía obesidad. Los efectos negativos de estas alteraciones endocrinas sobre la fertilidad son conocidos, razón por la cual los especialistas recomiendan siempre buscar el embarazo en un peso normal para poder sobrellevarlo con menos riesgos y así no incidir negativamente en la salud del bebé.

 

Tal y como investigadores de IVI han presentado hoy en el 74º Congreso de la Sociedad Americana para la Reproducción Asistida (ASRM), las mujeres con obesidad podrían beneficiarse de la transferencia diferida del embrión, algo que, según un estudio prospectivo, elimina la correlación entre las tasas de implantación, aborto y recién nacido vivo y los índices de obesidad y grasa corporal.

 

“En vez de transferir el embrión solo unos días después de haber estimulado el crecimiento de los óvulos y haberlos extraído, la transferencia se retrasaría a un ciclo posterior, evitando así un posible efecto negativo sobre el endometrio y sin que la calidad de los embriones se vea mermada”, explica Antonio Requena, Director Médico de IVI. Esta postergación es viable gracias a la técnica de la vitrificación –la congelación ultrarrápida en nitrógeno líquido a -196ºC–, en cuyo desarrollo participó IVI y que diariamente se utiliza en las más de 70 clínicas del grupo.

 

Estos resultados se desprenden del estudio “ABC Trial: Appraisal of body content. Frozen embryo cycles are not impacted by the negative effects of obesity seen in fresh cycles”, liderado por el doctor Kim JG y supervisado por el profesor Richard T. Scott, CEO de IVIRMA Global, en el que se han estudiado los casos de más de 1200 pacientes del grupo de Reproducción Asistida (junio 2016 – abril 2018).

 

La obesidad, factor de riesgo de infertilidad

Así pues, la transferencia de un embrión vitrificado podría mitigar los efectos negativos de la obesidad observados en ciclos en fresco. Y es que IVI lleva años investigando la correlación existente entre la obesidad y la disminución de la fertilidad de las pacientes. De hecho, es frecuente que las mujeres obesas necesiten un mayor plazo de tiempo para conseguir un embarazo de forma espontánea e incluso tienen tres veces más probabilidades de tener problemas de infertilidad que las mujeres con normopeso.

 

“Esto se debe a la implicación de diversos factores, como la baja receptividad endometrial, que afectan a su pronóstico reproductivo”, apunta el Dr. Requena. “Las tasas de implantación y embarazo disminuyen significativamente conforme aumenta el IMC femenino. Además, el riesgo de complicaciones obstétricas es tres veces superior en mujeres obesas, aumentan las tasas de aborto y tienen el doble de riesgo de muerte fetal y de parto prematuro que las mujeres con peso normal”, añade el especialista.

 

Por otro lado, la obesidad no solo afecta a la mujer, sino que en la adolescencia y la edad adulta de los hijos es un factor de riesgo importante para las enfermedades crónicas, como la enfermedad cardiovascular, el síndrome metabólico y la diabetes tipo II.

“La Vitrificación es una herramienta sumamente útil a la hora de hacer programación en medicina reproductiva. Es una técnica que no modifica la calidad embrionaria y presenta altas tasas de sobrevida. Sin embargo, en el grupo de pacientes estudiadas también es importante tener en cuenta las complicaciones gestacionales vinculadas al sobrepeso, tanto al iniciar un tratamiento como un embarazo. Entre las complicaciones más comunes vinculadas al sobrepeso encontramos la hipertensión, la diabetes gestacional y el parto prematuro. Por ello, si la edad de la paciente apremia, podría ser una buena indicación vitrificar los embriones para ser transferidos en un ciclo futuro. De esta forma, se le da a la paciente el tiempo necesario para iniciar un plan para llegar a un peso saludable al día de la transferencia embrionaria, sin perder la calidad de los embriones” añade Bárbara Lotti, Doctora especialista en Reproducción Asistida de IVI Buenos Aires.