octubre 20, 2019

¿Qué significa hoy ser madre? Los modelos de familia en la sociedad actual

  • En el marco del Día de la Madre, IVI Buenos Aires comparte cómo la medicina reproductiva acompaña a las mujeres que quieren llevar adelante su maternidad
  • Tratamientos de fertilidad, adopción, maternidad compartida y subrogación de vientre son algunas de las posibilidades

BUENOS AIRES, 20 OCTUBRE DE 2019

A escala mundial, muchos productos de la industria cultural indagan en las llamadas maternidades disidentes, así como en nuevas perspectivas y miradas en torno al tema, para visibilizar una realidad en constante transformación.

Los centros de reproducción asistida dejaron de tratar exclusivamente a personas con problemas de fertilidad para pasar a atender a hombres y mujeres sin pareja o a parejas homosexuales. Las llamadas “nuevas familias” ahora son cada vez más frecuentes. Por eso, en el marco del Día de la Madre, que se conmemora el domingo 20 de octubre, IVI Buenos Aires, centro de salud especializado íntegramente en reproducción humana, comparte cuáles son los modelos de maternidad y familia en la sociedad actual y cómo la medicina acompaña estos cambios socio-culturales.

Las mujeres del siglo XXI saben que, si bien la maternidad espontánea sigue siendo la más habitual, no es la única opción. Desde el punto de vista de la ciencia, las posibilidades son muy amplias e incluyen para parejas heterosexuales, para mujeres que eligen ejercer la maternidad sin una pareja y para la homomaternidad con donación de esperma o método ROPA (Recepción de Óvulos de la Pareja). En este último, se extraen y fecundan los óvulos de una de ellas y luego se implanta el embrión obtenido en el útero de su pareja.

“La diferencia del método ROPA frente a otros tratamientos, como la convencional o la  , es que se trata de una opción más atractiva porque las dos mujeres participan en todo el proceso activamente, tanto en la creación como en el nacimiento del bebé”, explica el Dr. Fernando Neuspiller, Director de IVI Buenos Aires.

El deseo de ser madre más allá de las dificultades

Ante un diagnóstico de infertilidad, pueden aparecer diferentes emociones y sentimientos, como temor a no lograr la maternidad ni recuperar el control sobre el propio cuerpo; culpa, hacia uno mismo o bien con el otro miembro de la pareja; vergüenza, por ser distintos y sentirse “fallados”; enojo, rabia, incertidumbre y soledad.

En este sentido, la Lic. María Villamil , responsable de la Unidad de Apoyo Emocional de IVI Buenos Aires subraya que “es de suma relevancia que la mujer y/o la pareja, pueda transitar el duelo y compartir con el otro y con personas cercanas las sensaciones que atraviesan, sobre todo antes de tomar la decisión de encarar un tratamiento”.

En cuanto a las opciones médicas, una vez establecido el diagnóstico de infertilidad y las causas de este cuadro, existen diferentes alternativas que brindan la posibilidad de tener un hijo a las parejas que no pueden hacerlo naturalmente. “Dentro de las opciones, existen tratamientos de baja complejidad como la Inseminación Artificial, y otros más complejos como la Fecundación In Vitro, la Inyección Intracitoplasmática (ICSI), que es una técnica dentro de la FIV; y el tratamiento de Ovodonación”, detalla el Dr. Neuspiller.

En el caso de los tratamientos por donación de óvulos, es importante resaltar que la maternidad va más allá de un vínculo genético. La Lic. Villamil, explica que “Es fundamental entender que los lazos que se construirán entre el bebé y su círculo familiar será algo que los unirá para toda la vida. Ser madre por ovodonación no limita ese parentesco, a pesar de que el niño no lleve la carga genética de su madre gestante”.

Tener hijos, un objetivo a largo plazo.

La maternidad tardía, asociada en muchos casos a un mayor desarrollo profesional de la mujer, tanto como a un aumento de la expectativa de vida y el surgimiento de nuevos esquemas sociales, culturales y económicos, hace que la preservación de la fertilidad sea una de las consultas más recurrentes.

Lo más eficaz es hacerlo antes de los 35 años y mediante la vitrificación de ovocitos, que consiste en la congelación de los mismos y permite posponer la capacidad reproductiva de la mujer el tiempo que se desee, manteniendo las mismas chances de quedarse embarazada que en el momento en que se vitrificaron sus óvulos.

Ésta es también la opción más recomendable para que las pacientes diagnosticadas con cáncer puedan conservar su función ovárica y tener un hijo una vez finalizado el tratamiento oncológico.

Materia pendiente: la subrogación de vientre

Si bien en Argentina aún no existe un marco legal para llevarla a cabo, la subrogación de vientre podría ser también un camino para mujeres o varones sin pareja, parejas de varones, o parejas heterosexuales en las que, por alguna razón, la mujer no puede transitar el proceso de gestación. En este punto, la Defensoría del Pueblo de la Nación acaba de emitir una recomendación a diversos organismos del Estado solicitándoles que adecúen la normativa vigente acerca de esta técnica.

“La actual ley, que solo reglamenta la cobertura en reproducción asistida, no nos ofrece un marco regulatorio moderno que, por ejemplo, regule el destino de los embriones criopreservados, cuestión en la que hoy existe cierto vacío legal.”, explica la Dra. Natalia Fernández Peri, Directora Médica de IVI Buenos Aires. 

A pocos meses de entrar en la tercera década del siglo XXI, el futuro ya llegó: no hay una sola forma de ser madre, pero sí es uno el deseo que hermana a muchas.

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